Hokusai, la escritura apasionada

“Desde los seis años sentí el impuso de dibujar las formas de las cosas. Hacia los cincuenta, expuse una colección de dibujos, pero nada de lo ejecutado antes de los setenta me satisface. Sólo a los setenta y tres años pude intuir, siquiera aproximadamente, la verdadera forma y naturaleza de las aves, peces y plantas….

Cantando en las montañas como un loco

Un amigo sabedor de nuestros gustos raros y extravagantes nos pasó este poema hace ya unos cuantos años. Como el niño que recupera un juguete perdido, hemos topado con él a la vuelta del tiempo, por casualidad, y no hemos hecho más que constatar que es sencillamente, machacante. Y si alguien tiene noticia sobre su…

Al sur de la frontera, al oeste de sol

De toda la colección de discos, mi preferido era el de los conciertos de piano de Liszt. El primero en una cara, el segundo en la otra. Las razones por las que me gustaba eran dos: que la funda del disco era preciosa; y que no conocía a nadie —exceptuando, por supuesto, a Shimamoto— que hubiera escuchado esos conciertos….

Sauce ciego, mujer dormida. Parece que nos gusta la música

Estos son sólo algunos de los temas, compositores, bandas e intérpretes citados en las obras de Murakami: Star-Crossed Lovers de Ellington y Strayhorn, conciertos para piano de Liszt, la Sinfonietta de Janáček, Carnaval de Schumann, concierto para violín de Sibelius, un concierto para instrumentos de viento-madera de Vivaldi, un concierto para órgano de Haendel, conciertos para piano y orquesta de Mozart,…

Sauce ciego, mujer dormida. Palmarés

Toda la escritura de Murakami es de naturaleza onírica. Velos de realidades que se nos muestran y superponen continuamente. Parece que lo único que permanece es la conciencia de los protagonistas, manteniéndose a flote en un océano de perturbaciones, pilotando sutiles embarcaciones de sentimientos y emociones. 1q84 se lleva la palma y gana por lunas….

sauce ciego, mujer dormida I

La lectura de pronto, sin saber uno por qué, pierde sutilmente su interés. Muy despacio, poco a poco, pero el declive es lento, lo suficiente como para ser consciente de que hay que hacer algo, y pronto. La novedades (tantas novedades, gracias a Dios, al fin y al cabo) nos aburren, nos cansan infinito, las…