Al sur de la frontera, al oeste de sol

De toda la colección de discos, mi preferido era el de los conciertos de piano de Liszt. El primero en una cara, el segundo en la otra. Las razones por las que me gustaba eran dos: que la funda del disco era preciosa; y que no conocía a nadie —exceptuando, por supuesto, a Shimamoto— que hubiera escuchado esos conciertos….

Sauce ciego, mujer dormida. Palmarés

Toda la escritura de Murakami es de naturaleza onírica. Velos de realidades que se nos muestran y superponen continuamente. Parece que lo único que permanece es la conciencia de los protagonistas, manteniéndose a flote en un océano de perturbaciones, pilotando sutiles embarcaciones de sentimientos y emociones. 1q84 se lleva la palma y gana por lunas….

Sauce ciego, mujer dormida. txt

Murakami romántico. —¿Podré volver a verte? —Quizá —dijo. Y esbozó una sonrisa. Una sonrisa que parecía una pequeña columna de humo alzándose en silencio un día sin viento. Quizá. Al sur de la frontera, al oeste del sol. Murakami obsceno. Pero no se detuvo. Me acababa de quitar las bragas y empezó a hacerme un cunnilingus. Una…

sauce ciego, mujer dormida I

La lectura de pronto, sin saber uno por qué, pierde sutilmente su interés. Muy despacio, poco a poco, pero el declive es lento, lo suficiente como para ser consciente de que hay que hacer algo, y pronto. La novedades (tantas novedades, gracias a Dios, al fin y al cabo) nos aburren, nos cansan infinito, las…