La aventura equinoccial de Lope de Aguirre

Sucedía entre tanto un hecho de veras singular. Llegaba una nube de mariposas de la otra orilla del río. En aquel lugar, el Amazonas tenía una anchura de más de seis leguas y los soldados miraban la nube, que parecía una enorme mancha solar flotando en el aire. Predominaban en ella dos colores: oro y…